El cambio climático se ha ido intensificando y sus efectos están repercutiendo en la Cuenca de Santiago. Las estimaciones nos advierten que hacia fines del siglo XXI la temperatura en la zona central del país aumentará en 2° grados, se incrementarán las temperaturas sobre los 3.000 metros de altura y se reducirán las precipitaciones entre un 5% y un 20%.



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